Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios y recoger datos estadísticos. Continuar navegando implica su aceptación. Más información

Aceptar

-UNCERTAINTY / INCERTIDUMBRE- 

O cómo la incertidumbre nos obliga a disolver nuestros límites preestablecidos.

Entendemos la certeza como el conocimiento seguro e irrefutable de algo. Define realidades acabadas, con una frontera clara, reconocible y delimitada. La certeza es lo que sentimos ante todo aquello que se nos ha enseñado y que damos por hecho, todo aquello para lo que es innecesario cualquier tipo de reflexión o mayor profundización. La certeza invita a definir nuestra realidad sustituyendo procesos de análisis racional con aquellos basados en la memorización. 

La incertidumbre, como antónimo de la anterior, aparece entonces como la oportunidad para generar los procesos de reflexión necesarios que den respuesta a toda realidad de naturaleza cambiante o desconocida, cuyos límites no puedan ser definidos o que carezcan de los mismos. La incertidumbre, por tanto, influye también en la naturaleza de nuestras certezas, eliminando su estaticidad y forzando la evolución de las mismas.

La disruptiva aparición del coronavirus en diciembre de 2019, un mes después de la elección del lema del Pabellón de España, ha resultado ser el último input de la naturaleza para evidenciar la situación de la que hablaba Bauman en su Modernidad Líquida: la realidad socioeconómica actual hace que el ser humano se encuentre navegando en los mares de la incertidumbre. La sociedad se ha convertido en una figura de cambio constante y transitoriedad, atada a factores educativos, culturales y económicos. 

Antes de la pandemia ya nos encontrábamos en una realidad en la que la volatilidad de todos los procesos demandaba la apertura de los límites de nuestras certezas, para permitir que las mismas evolucionaran. Aun así, el grueso de nuestra comunidad obviaba esta situación y seguíamos manteniendo modelos arquitectónicos caducos apoyados en sistemas preestablecidos, defendiéndolos desde la comodidad, la costumbre y, sobre todo, la rentabilidad. 

Ahora la sociedad postpandémica reclama a gritos la apertura de los espacios de reflexión y nuevas soluciones para certezas que han demostrado poseer una dimensión marcadamente temporal, obligándonos a reconocer su crecimiento heterogéneo y la necesidad de nuevas estrategias lo suficientemente flexibles como para adaptarse a la existencia de un futuro incierto, en constante cambio. 

La bautizada como nueva normalidad demanda a la arquitectura acciones que abran los límites existentes entre antagonismos predefinidos, para lograr así su rotura definitiva. Conceptos íntimamente condicionados por factores económicos y culturales deben ahora fusionarse y desdibujar sus fronteras para convertirse en abiertos, permitiendo así la aparición de los procesos indeterminados que demanda nuestra sociedad líquida. De esta forma tendremos las herramientas necesarias para actuar frente a cualquier nueva posibilidad que irrumpa en el futuro de nuestra convivencia.

El pabellón Uncertainty presenta una selección de acciones que hibridan y amplían las competencias de la arquitectura para hacer frente a las nuevas demandas sociales, desdibujando para ello fronteras disciplinares y conceptuales impuestas que se han terminado convirtiendo en normativas de la misma, creando así conceptos abiertos a partir de realidades previamente percibidas como antagónicas.

[antropocéntrico] [ecocéntrico] → - antropocéntrico ecocéntrico -

[interior] [exterior] →  - interior exterior -        

[innovador] [tradicional] →  - innovador tradicional -

[individual] [colectivo] → - individual colectivo -   

[lúdico] [productivo] → - lúdico productivo -

[virtual] [físico] → - virtual físico - 

Con ello los trabajos expuestos se transforman en un catálogo de estrategias arquitectónicas necesarias para hacer frente al nuevo futuro de nuestra convivencia y sus implicaciones, no solo a nivel social, sino también con el medio. 

La exposición muestra cómo la atomización social, resultante de la variabilidad de respuestas a la incertidumbre que hemos vivido, no elimina la posibilidad de un conjunto o comunidad, ni un posicionamiento forzoso en la individualidad. Para ello se representa, en la sala central del pabellón, un volumen formado por cientos de individualidades heterogéneas flotando en el espacio que, independientemente de su distanciamiento físico y conceptual, interactúan construyendo un único cuerpo reconocible. Un conjunto de diferentes arquitecturas que, como la profesión, se va transformando ante las interferencias ocasionadas por su interacción con fuerzas externas inesperadas, pero sin perder en ningún momento su capacidad para definir un camino común. 

Uncertainty propone como estrategia la apertura de nuestras certezas, focalizando la mirada en la investigación de sus límites y mostrando acciones que permiten a diferentes dimensiones de la realidad el convertirse en elementos procesuales abiertos, dinámicos y adaptables. Un futuro en el que la incertidumbre, como estrategia de diseño, se haya convertido en la herramienta principal para transformar nuestros procesos y modelos sociales, rompiendo el individualismo a favor de la convivencia. 

¿Es la incertidumbre nuestra única certeza?

  1. Bauman, Zygmunt: Liquid Modernity, Cambridge: Polity Press, 2000.

Experiencia Incertidumbre

Este año, el pabellón español se convierte en una máquina interactiva, una plataforma Incierta, un proceso continuo, un espacio de reflexión donde, en vez de consolidar certezas ya obsoletas, se invita al visitante a participar en la construcción colectiva de preguntas que surgen del lema de la Biennale de esta edición: ¿cómo viviremos juntos?

Experimentar la Incertidumbre comienza con la inmersión en una Nube heterogénea de porfolios, generada a partir de miles de hojas de papel, donde se recogen propuestas y acciones que construyen un repositorio de estrategias para poder vivir juntos, una fuente inagotable de incertidumbres que funciona como base de datos del resto del pabellón.

En el anillo expositivo que rodea el espacio de la Nube, tiene lugar el Sorteo, un proceso que, reflejando la transformación continua de nuestra realidad, convierte cada visita del pabellón en una experiencia única e indeterminada. El visitante se adentrará en el Sorteo a través de cuatro salas laterales que, funcionando como Gabinete de curiosidades, permiten divagar en un paisaje no jerarquizado de piezas abstractas y descontextualizadas, representativas de los proyectos seleccionados. A mitad de su recorrido atravesará la Sala Juntos, donde mediante una proyección audiovisual, podrá observar la secuencia de operaciones interpretativas por la cual se seleccionan desde la Nube los diferentes proyectos expuestos.

En estos espacios el Sorteo conecta los distintos proyectos basándose en las fronteras disciplinares que cuestiona cada uno, reflejando su relación mediante una escenografía en la que actúan objetos, luces y pantallas. Las relaciones temporales que crea esta secuencia expositiva permiten a cada proyecto salir de los límites de su contexto y abrirse a nuevas lecturas transversales, reforzando el papel de la incertidumbre como generadora de nuevas oportunidades.